Sábado, 29 de noviembre de 2008
Spike Jonze vs. Charlie Kaufman. ¿Mejor juntos?

Una entrevista en la revista VICE con Charlie Kaufman revela, a propósito de su última película Synecdote NY, como el tipo se mostraba inquieto y algo inseguro sobre la aceptación de la película por parte del público. De hecho llegaba a decir que no esta seguro de que deba importarle lo que el público piense de la película. Su razonamiento es que el cine es un arte y que en su elaboración no deben influir consideraciones de índole comercial que lo desvien de su autentica naturaleza. Por eso Charlie Kaufman es un guionista excelente y un mal director, a mi juicio por supuesto. Una gran mente creativa que debe pasar a manos ajenas esa valiosa materia prima para que la pulan en forma de largometraje. Las reacciones en los festivales ante la obra han sido muy dispares, mayoritariamente negativas.
Personalmente tuve el placer de sufrir su película en el pasado festival de Sitges. Se trata de una diarrea de esos elementos fantástico-cotidianos a partir de los cuales Kaufman ha trazado sus anteriores trabajos como guionista. Pero antes utilizaba uno de ellos por película para organizar una estructura narrativa a su alrededor. Aquí los amontona uno tras otro sin más estructura narrativa que su sucesión cronológica sin sentido. La película es y se hace larga sin un objetivo claro en la trama. Su mensaje es críptico y su tono tan exageradamente dramático que resulta ridículo en ocasiones. Y además tiene pinta de haber sido cara de producir.
Todos estos excesos señalan la ausencia del equilibrio creativo que debían ser para Kaufman los directores con los que hasta ahora había trabajado. En este caso es palpable la ausencia de Spike Jonze. El guionista de Adaptation y Being John Malkovich cuenta en la entrevista que este era un proyecto para que lo dirigiese Jonze. El guión empezó a retrasarse en su elaboración y mientras, el bueno de Spike se embarcó en la adaptación a la pantalla del cuento infantil Where the wild things are. Al encontrarse de repente solo, Kaufman decidió hacerse cargo del proyecto. No dice que lo hiciera porque quisiera dar el paso a dirigir, sino para salvar la historia en la que tanto había puesto. Y así tal vez la mató.
Spike Jonze por su parte lleva ya un par de años enfrascado en la historia del viaje de un niño a un mundo de fantasia habitado por unas bestias. La película ha sufrido varios reveses que narraba hace poco el propio Jonze en una entrevista a Aint it cool. Por un lado el estudio consideró, tras visionar un primer montaje, que su adaptación no se adecuaba al público infantil al que se dirigía la novela. Y por otro, Jonze está empleando complicadas técnicas de rodaje y postproducción para dar vida a las bestias fantásticas, lo cual ha retrasado varias veces la fecha de estreno de la peli. Uno de los directores visualmente más potentes y sorprendentes parece querer rizar el rizo por encima de los plazos marcados.
El guionista y el director se han embarcado los dos en sus retos más ambiciosos de su carrera por separado cuando hasta ahora su colaboración había sido exitosa. Como como si en vez de el tandem maravilloso que parecían desde fuera hubieran sido una cortapisa mutua para sus creatividadades. Y los dos están en apuros.
El problema para Kaufman es mayor. La certeza de su tropiezo es palpable. Tengo la impresión de que tardará en volver a dirigir, por deseo suyo y de los productores. Estos han pagado un largometraje caro con un público muy reducido: los fans incondicionales de Kaufman. Y muchos saldrán decepcionados de la sala.
Spike Jonze aún puede superar la travesia y lucha con la industria que está suponiendo su actual aventura y sacar de la manga su mejor película. De verdad lo deseo. Esta pareja me parecía increible cuando lo era. Si se unen sus batacazos les será más dificil seguir regalándonos su locuras cinematográficas. Juntos o por separado.

Comentarios
29 de noviembre de 2008 - 3:37 pm
No me llama esta peli después de escuchar tantas crítcas malas. Kaufman me gusta, pero eso no me ha quitado alguna decepción anterior como la de Human Nature.
Además no comparto esa visión del cine como arte. Lo considero un arte, eso sí, pero no sólo eso. Evidentemente debe primar la visión del director, pero también es un arte que va dirigida a un público que debe verla y disfrutarla. Por eso no me vale justificar un fallo con que la peli es arte y si no la entiendes es culpa tuya. Cuando hay tanta unanimidad en torno a una peli fallida, algo habrá de cierto.
1 de abril de 2009 - 11:51 am
Anoche pude ver la película, la de nueva york, y a mí me ha encantado.
Y estoy con Kauffman, no debería importar lo que diga el público.Como en todos los artes, cada uno somos un mundo y tenemos nuestros gustos.Lo que para uno puede ser un jodido tostón, para otro puede ser lo más entretenido del mundo.
Y los 2 tendrán razón.A mí esta no se me ha hecho en absoluto larga o aburrida.
Cuando haces un simple entretenimiento es cuando sí entra en juego el valor de lo que opine el público.Pero aún con esas, a unos les gustarán y a otros les parecerá basura, y todos tendrán razón.
Un saludo
31 de julio de 2009 - 8:15 pm
[...] del cuento infantil de Maurice Sendak y que ha sido adaptado por el propio Jonze y Dave Eggers (la primera obra que no cuenta con guión de Kaufman). Mientras que el director de Cómo ser John Malkovich ha sido el encargado de construir toda la [...]