Sábado, 22 de agosto de 2009
Crítica: Mentiras y gordas

Título: Mentiras y gordas
Dirección: Alfonso Albacete y David Menkes
Duración: 107 minutos
Género: drama
Intérpretes: Mario Casas, Ana de Armas, Yon González, Ana Polvorosa, Hugo Silva, Alejo Sauras, Marieta Orozco, Asier Etxeandía, Miriam Giovanelli, Maxi Iglesias.
Trailer: Mentiras y gordas
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¿Debo ir a verla? 



Aún siendo mala con solemnidad, tiene algunos puntos de interés casi sociológico.
Mentiras y Gordas es una película tan deficiente como en el fondo interesante. Me explico. La exitosa propuesta de Albacete y Menkes podría sentar las bases de una nueva manera de hacer cine comercial en España, y además puede servir para definir los límites del interés en el cine de los adolescentes del país, que acudieron en masa a ver el film (al menos durante unos días).
Choni cinema es el término con el que algunos han bautizado la propuesta, que tomaría por tanto un cariz de iniciadora de un movimiento cinematográfico que seguramente tendrá continuidad (si es que los productores españoles están un poco avispados). Las características de esta nueva forma de cine están heredadas de la televisión, medio del que la película sufre una total dependencia. Y no solo en la cacareada presencia de los actores jóvenes más populares de la pequeña pantalla, sino en la forma en que se comportan los personajes, en las situaciones tan caricaturescas que viven, hasta en una puesta en escena tan simplona como a la postre correcta. El cine español lleva varios años alimentándose de los éxitos televisivos, y con esta película y la todavía peor Fuga de cerebros, parece que se ha dado un paso definitivo en este sentido.
Temáticamente, Mentiras y Gordas da un repaso a prácticamente la totalidad de los temas con los que se relaciona a la juventud actual: drogas, sexualidad reprimida, trastornos digestivos, incapacidad para las relaciones tanto familiares como amorosas… En definitiva, problemas de autoaceptación, que muy probablemente podamos calificar de reales, escudándonos de nuevo en el revuelo formado por la película.
Lástima que haya sido una cinta tan anclada en el morbo y con un guión tan ridículo la que haya originado una forma de hacer cine y haya sido capaz de describir hasta cierto punto a la juventud española. No obstante, me viene a la cabeza Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, una transgresión ciertamente pobre, pero que con los años se ha convertido en un documento irrechazable sobre los jóvenes de los años posteriores al fin de la dictadura. Veremos.
En Notas de Cine | Trailer de Mentiras y gordas

Comentarios
22 de agosto de 2009 - 4:15 pm
..Pues a mí me ofende que me digan que esta película me representa.
22 de agosto de 2009 - 6:10 pm
No quería decir eso exactamente. Además, me refería a gente más jovencita que tú y que yo.
22 de agosto de 2009 - 6:16 pm
No, no digo que lo digas tú. Digo que es lo que se ha dicho de la película para venderla. Y sí, ya nos van llevando como diez años, por mucho que me niegue.
6 de septiembre de 2009 - 1:16 am
Dios mio… si la pelicula esta es un asco antonio…