Miércoles, 17 de septiembre de 2008
Crítica: El incidente (II)

En la reciente Wall-E, Andrew Stanton ilustraba una distopia futurista según la cual la humanidad literalmente se había convertido en la suma de infinitos ciudadanos burbuja. En El incidente de Shyamalan esa misma humanidad se ve amenazada por un caso insólito de catástrofe, que a diferencia de todas las que ha conocido el género (termitas, pirañas, meteoritos, huracanes, etc) no está marcada por la agresividad: la violencia externa es sustituida por una impactante violencia interior. Los seres humanos a oleadas participan de un desconcertante suicidio colectivo, matándose a si mismos, en el sentido más reflexivo, menos recíproco, del término. Este tipo de catástrofe tan anómala es quizás la única factible para una sociedad autárquica que está a un paso de alcanzar la forma en la que la Pixar la imaginó.
Nada nuevo añadimos al afirmar que en esta línea El incidente supone la recuperación del discurso de Los pájaros. La película de Hitchcock es quizás la primera que colocó al caos sin explicación como respuesta para su catástrofe inexplicable, el plano vacío como representación del horror absoluto. Shyamalan lleva la jugada aún más lejos. Mientras que la cinta del inglés se abría con unos créditos en los que los pájaros literalmente borraban las palabras, en la de Shyamalan las nubes hacen lo propio con los nombres del equipo: en su cinta ya no hay pájaros, la amenaza se ha vuelto intangible.
Puede que la resolución al misterio dada por Shyamalan en clave ecologista desvirtúe un poco la propuesta, pero quizás en una segunda lectura nos demuestre que esta es tan frustrante como la no-solución que planteaba Hitchcock. Quizás también eso pase con su película, en un primer visionado puede pasar desapercibida como una buena idea de arranque sostenida por varios hallazgos formales, pero exageradamente minimalista, mientras que volver a ella supone entrever algo más, tras la inmolación narrativa de La joven del Agua, Shyamalan ha quedado absolutamente liberado, El incidente es como un Señales que no necesita reescrituras de sentido, sino que es exactamente lo que parece, una fábula sobre el poder del amor y la creación –la familia- ante la aniquilación de la humanidad.
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Comentarios
10 de octubre de 2008 - 7:14 pm
[...] El argumento versa acerca de una súbita epidemia de violencia gratuíta entre los habitantes de la ciudad, una ola de delitos en la que todo el mundo es susceptible de convertirse en un criminal o asesino. Ante la cadencia cada vez más elevadad de delitos, la prensa llamará a los que los cometen “haters”, mientras su personaje principal trata de sobrevivir junto a su familia. (¿alguien recuerda El incidente?). [...]